Kuching, mi puerta de entrada a Borneo
Pues si, como ya sabes, salí de Pulau Kapas más “tocado” que la Nuria Bermudez, pero no me quedaba otra que levantar la cabeza y tirar p´alante. Debía volver a Kuala Lumpur, a ver si era capaz de recuperar al menos una de las tarjetas de crédito que había perdido y buscar un vuelo para Kuching, asi que, me puse los cascos, me colgué mis dos mochilas, una por atrás y otra por delante y empecé a andar por la carretera en busca del autobús que me llevara hasta allí. En eso, que un coche para a mi lado y un tipo con cara de simpático me pregunta si voy a Kuala Lumpur. Yo miro hacia atrás, para asegurarme de que me está hablando a mi y al comprobar que no había nadie más, le respondí que si. El buen hombre se baja del coche y hace el amago de echar mano a mi mochila, por lo que a poco estuve de soltarle un puñetazo que sin duda le hubiera hecho gran destrozo debido a mi potencia de pegada que bien conoces… pero por suerte, justo antes de hacerlo el tipo de sonrisa agradab...